

Los tratamientos de conducto radicular son una necesidad en muchos escenarios clínicos. El propósito de un tratamiento de conducto es salvar un diente, o la raíz de un diente, y restaurar su estructura.
El tratamiento de endodoncia es un procedimiento de cuidado dental diseñado para eliminar la pulpa infectada dentro del diente y las raíces. Después de limpiar y desinfectar los conductos de la raíz, se obtura y sella el interior del diente para evitar la reinfección.
La mayoría de los tratamientos se completan en una sola sesión, que puede durar desde 40 minutos para un caso simple, hasta 2 horas para casos más difíciles. Para casos extremadamente difíciles que requieren más tiempo, pausaremos el tratamiento cuando el tiempo pase las 2 horas y agregaremos una segunda visita para controlar la fatiga de los pacientes. En conclusión, en el 90% de los casos, el problema se resuelve de forma permanente en una sola sesión, sin más consultas, ni dolores de cabeza adicionales.
Los rayos X y, a veces, las tomografías computarizadas de haz cónico (CBCT) son esenciales para guiar y evaluar los tratamientos.
¿Es doloroso un tratamiento de conducto?
El procedimiento se realiza bajo anestesia local y es indoloro. Puede ocurrir una sensibilidad leve en el diente tratado, que durará 3 días o más dependiendo del caso.
¿Qué más debo saber sobre este tratamiento?
Las radiografías antes y después son obligatorias. El primero es para diagnóstico, y los posteriores al tratamiento harán un seguimiento y controlarán la cicatrización pulpar.
Luego es necesario restaurar el diente con una resina o un perno de fibra de vidrio o incrustación o corona según sea el caso.
En Resumen:
El primer paso hacia una sonrisa radiante y llena de confianza está a solo un click de distancia.
